Título de propiedad

  • Poesia

A la barca abandonada

un hilo de cuerda la amarra al mundo.

El agua que la mece y la duerme,

es el agua que la desmiembra.

Lo que queda de barca

no se decide a ser lago ni orilla;

solo un cuerpo enraizado de cabuya que,

mientras se rompe,

oscila

y espera,

oscila

y espera.

 

El abandono es propiedad de la deriva.


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