De Sustancias que nos sobreviven (2015)

  • Poesia

Los aguaceros

 

Todos tenemos unos zapatos que llaman los aguaceros:

los más blancos

los que más grabados de calle traigan en la suela

 

Acuérdate de mis zapatos de lona blanca

Te parabas en ellos y éramos la misma sombra

Aunque la suela fue desprendiéndose de la costura

tu pie nunca tocó el suelo

 

Acuérdate de ellos tirados bajo la cama

en un crujir de tablas

Su boca tragaba los ácaros de la noche

y recibía mi pie desnudo

para ir a desayunar

 

Acuérdate de cuánto te espantaban la vejez y suciedad que afligían a sus telas

Es una epidemia -pensarías-

que se extiende por mi pie y por el tuyo

y nos contagia todo

La suciedad no enloda si el recuerdo es limpio

la vejez no corroe si el recuerdo es joven

lo que mata no es la muerte

lo que mata es el olvido

Entonces acuérdate de que lavar esos zapatos

invitaba a la lluvia y al agua de charco

a entrar por donde la suela se alejó de la costura

 

Acuérdate de los saltos para huir de la tormenta

y escampar en los cobertizos

Tus pies empinados encima de mis zapatos

para que bajo el paraguas existiera el beso

Acuérdate

hoy que llueve

y es de noche

y no estás conmigo

Seremos distancia

nos haremos viejos

pero nuestra edad siempre será la que teníamos en el último recuerdo

 

Rescaté mis zapatos cuando los exiliaste al armario

Corrieron con los tuyos y nadie estuvo solo

se pararon bajo los tuyos y ambos estuvimos a salvo

porque las aguas no pudren si el recuerdo es limpio

las noches no tiznan si el recuerdo es diáfano

tú ya sabes qué es lo que mata

acuérdate

hoy que llueve

y es de noche

y estás lejos

y no me nombras

como mis zapatos

nombran los aguaceros.

 

 

Para sobrevivir la casa

 

La casa está cerca de un lago que ya secaron

y de un paradero al que los buses dejaron de venir

Cerca está la vía férrea

por la que nunca vimos pasar el tren

 

Nacimos en hospitales que ya no existen

Nos perdieron las calles cuando cambiaron de nombre

Desconocimos el colegio cuando cambió de dueños

 

Cuesta ubicar con precisión la casa de los primeros amigos

Recordar la anterior fachada de la iglesia

o cómo era el columpio que colgaba del árbol

antes de que la tentación de los edificios

lapidara la infancia del barrio

 

Un amigo que ya no visito

decía que la casa de un hombre

debe estar cerca de todo lo que le habita

A nuestra casa

la que tiene en la ventana el cartel de una inmobiliaria

la rondan las demoliciones

la sobrevive este poema

y la habita

todo lo que perdimos.

 

 

Ofrenda del abismo

 

Para un nacer de alas

el acero deber cortar la carne y arrojar el cuerpo

 

No es el cielo quien otorga el vuelo

Es la caída.

 

 

 

Aydala

 

En memoria de Daladier Arismendi “Dala”, (1975 – 2014)

 

Fueron ellos quienes trazaron en tu cráneo los caminos del Huila en oleajes de hierro

Fueron ellos quienes ataron tus manos con pedazos de cuero de tu primer tambor

Fueron ellos quienes hicieron que tu cabellera bailara separada del resto del cuerpo

Fueron ellos quienes te abrieron nuevas bocas y allí guardaron la baba de su risa

No fue un robo

Fueron ellos

 

Firmaron su sevicia con tu sangre en las paredes

y se alejaron en la nocturna fosca del domingo

 

Degollaron al ruiseñor y tú en tu cántiga

Mutilaron la flor y tú tan espina de crisálidas

Cosieron tu boca para el grito, no para el canto

En el filo que destaja al mundo suena un tambor de manos atadas

 

Te lloran el Rin y el Magdalena

Tu madre envejeció veinte años de lágrimas

Agua apozada en erizos de cuarzo

 

Nadie ve ni oye las pisadas de las botas de caucho que apagan la hoguera entre las montañas

 

Nadie

 

Pero fueron ellos

 

Ay Dala

 

Aydala

Tu nombre se ha unido a la herida

 

Fueron ellos

 

Los que se nombran con escupitajos de sierras eléctricas

Los que ya nadie quiere ver ni oír

 

Porque hoy quieren cantar

Porque hoy todo es canto

Y el recuerdo de la edad febril que nos hermanó entre casetes y polvorines

 

Ángel de cristo negro Señor de Etiopía cielo que se mira en lo profundo de la tierra para acogerte en un batir de sombras

 

Hoy todo es canto

Y tambores de manos atadas

Las voces de tus hermanos bordan con hilos de sangre

banderas sobre tu féretro.

 

 

Home sweet home

 

Los sábados durante mi último año de colegio, recorría discotiendas en busca de música de Mötley Crüe. En un almacén del barrio Galerías encontré en acetato Dr. Feelgood, su álbum más reciente. Anduve las calles del centro, desde la diecinueve hasta la veinticuatro, y conseguí Girls, girls, girls también en acetato, Too fast for love y Shout at the devil en CD, y por encargo, después de dos meses de trámites de importación, Theater of pain en casete. Tan pronto lo tuve en mis manos lo metí al walkman. La quinta canción del lado A era mi favorita: Home sweet home. Me notó tan feliz el vendedor, que me regaló dos afiches de la banda. Mi papá los vio pegados en la pared de mi cuarto. Vio los acetatos. Los cedés. No entendió lo del maquillaje glam. No le gustó eso de gastarse la plata de las onces en música, como si la ausencia de música no dejara más vacíos que el hambre. Lo rompió todo, hasta la tarjeta del almacén de Galerías. Pasé el resto de sábados del bachillerato lavando las paredes de SU apartamento, escuchando en mi walkman el único casete sobreviviente y aprendiendo que Home sweet home, es una canción de despedida.

 

 

Teoremas sobre la poesía

 

Primero

 

La filosofía busca en el pensamiento, aquello que la poesía tantea a ciegas en la emoción.

 

Segundo

 

Emoción es lo que permanece cuando el pensador descubre la ineficacia metafísica de pensar.

 

Tercero

 

La poesía no es un acto del intelecto, sino un estado en el que la emoción encuentra su secreta razón.

 

Cuarto

 

Interpretación de lo ausente más que entendimiento de lo presente. Poesía es lo que nos queda cuando las palabras vibran.

 

 

Quinto

 

Ni consuelo ni respuesta pretende la poesía. Sin embargo, da destellos de tranquila incertidumbre... enigma de inquietante reposo.

 

Sexto

 

Sobre las preguntas fundamentales, la poesía ha dado las mejores respuestas. La mitología es epopeya lírica.

 

Séptimo

 

Vocación por compensar al mundo tiene la poesía. Allí aparece lo que acá se extingue. En la gruta del verso, la presencia del vacío.

 

Octavo

 

La poesía necesita del vacío para habitarlo.

 

Noveno

 

El misterio de las cosas es consubstancial al alma del hombre. Hablar de algo, siempre será hablar de alguien.

 

Último

 

Ya que los teoremas son proposiciones lógicas, que la lógica construye la realidad, y que la realidad es transgredida por la poesía, cualquier teorema sobre poesía tendrá carácter apócrifo.


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